WACKEN 2023. Crónica y fotos

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Wacken, Alemania

2, 3, 4 y 5 de agosto de 2023

Fotos y texto: Eider Bailador, Unai Cayetano, Iñigo Malvido

Mi primera visita a Wacken fue allá en el 2005 y cayó agua, mucha agua. Creo recordar que lo hizo de manera ininterrumpida y generó el característico barro negro de Wacken que impedía moverse. Desde entonces no he faltado ningún año (salvo los dos de pandemia) y nunca había visto lo que sufrimos este año y es que cayó tanta agua los días anteriores que imposibilitó la llegada de parte de los asistentes. Amigos que llegaron el domingo, nos contaron que el lunes temieron que la tienda se les cayese por la tormenta. El martes nuestro vuelo tuvo que sobrevolar Hamburgo una hora por otra terrible tormenta. Como os podéis imaginar, el caos que se generó en el festival fue tremendo. A cada momento las noticias que llegaban del festival eran desoladoras: coches hundidos en el barro arrastrados por tractores, balsas de agua y barro, tiendas destrozadas… pero el duro trabajo de todo el equipo del festival hizo que pudiese llevarse a cabo. Hasta las granjas y casas colindantes hicieron un hueco en sus terrenos para alojar tiendas y autocaravanas. Ahí se ve lo importante que es un festival para la zona donde se desarrolla.

En las redes sociales se atacaba al festival, criticando la organización. Entiendo el enfado de quienes no pudieron llegar tras el anuncio por parte de la organización de no admitir más gente. ¿Por qué lo hicieron? A mi entender por motivos de seguridad. Tal y como estaban los accesos, en caso de algún incidente, no se habría podido actuar. Pero la organización lo sacó adelante trabando durante dos días para que pudiese entrar el mayor número de gente. Además, a las pocas horas de anunciar el cierre, anunciaron la forma en la que se iba a devolver el coste de la entrada a quienes no pudieron ir. Aquí hemos tenido cancelaciones porque un viento había tirado el escenario o porque se puso a llover y se mojaron los equipos. Si cae aquí el agua que afectó a Wacken, declaran zona catastrófica al área del festival.

MIÉRCOLES

Desde el fin de la pandemia muchos o casi todos los festivales “grandes” han añadido un cuarto día que en mi opinión sobra. Igual me estoy haciendo mayor o me estoy volviendo un hater (como diría mi compañero Alfredo). El miércoles era el día en el que se celebraba la Metal Battle y la gente se emborrachaba como si no hubiese un mañana (y cuidado con los finlandeses que en cuanto les da un rayo de sol, el agua lo convierten en bebidas de alta graduación. Son como los gremlins. Consejo gratuito por si os toca acampar cerca de ellos).

Por primera vez se retrasó la apertura del Infield (zona de conciertos) lo que supuso un retraso en las actuaciones y el cambio de ubicación de varias de ellas como ya contaré más adelante.

La incombustible DORO celebró un concierto muy especial para conmemorar su cuarenta aniversario sobre los escenarios. Contó con invitados de lujo como Michael Rhein de In Extremo, Joey Belladonna de Anthrax, Hansi Kürsch de Blind Guardian, o UDO entre otros. Sonaron Burning The Witches, Time For Justice (adelanto de su próximo disco) y All For Metal entre otras mientras los invitados iban haciendo su aparición sobre el escenario. Hansi fue el primero en aparecer para cantar Rock Till Death al que siguieron UDO en la versión del Breaking The Law de Judas, Joe Belladona en la coreada Raise Your Fist In The Air, Michael Rhein en Blood, Sweat And Rock ‘N’ Roll y Sammy Amara en East Meets West. En All We Are se montó la fiesta con todos los invitados sobre el escenario. Poco hay que decir de Doro, no paró de moverse por el escenario e interactuar tanto con el público como con sus compañeros. El colofón llegó con los bises donde rindió un emotivo homenaje a su amigo Lemmy Kilmister con Ace Of Spades y Love Me Forever que contó con la participación de Mikkey Dee, Phil Campbell y Chris Caffery. Imágenes de Lemmy se mostraban en las pantallas y unos drones dibujaron su rostro sobre los escenarios principales.

Hay que mencionar que esa misma mañana se llevó a cabo un gran homenaje a “Lemmy” Kilmister, con un desfile, brindis y la consagración de sus cenizas en el Lemmy’s Bar, con la presencia de Phil Campbell y Mikkey Dee en el evento.

Aprovechando que hablamos de Doro, al día siguiente pudimos asistir a la preescucha de su nuevo disco Conqueress – Forever Strong And Proud que verá la luz en Octubre de este año. El disco suena muy heavy.

Pero durante el día, a pesar los retrasos provocados por el caos de los días anteriores se llevaron a cabo las finales de la Metal Battle donde nuestros representantes, los asturianos ANEUMA, hicieron ver al resto del planeta que con veinte minutos de actuación arrasarían el escenario. Por desgracia hubo una banda que gustó más a la mayoría del jurado y se quedaron en segunda posición entre setenta y dos países. Los ganadores del certamen fueron los japones PHANTOM EXCALIVER, una banda que suma a su Power Metal elementos del Kawaii metal para llamar poderosamente la atención y divertir.

ANEUMA no fue la única banda española que actuó en el festival, los catalanes ANKOR y los madrileños ALIEN ROCKIN’ EXPLOSION también dejaron el pabellón estatal muy alto. Estos últimos, los A.R.E. llevan cinco años tocando todos los días del festival. Incluso han compuesto un tema en alemán Noch Einmal celebrando este aniversario y que se lo pedían cada noche en sus actuaciones. Su repertorio mezclaba temas propios como No Pressure, Our Madness o We ARE Rock que intercalaban con versiones como Livin’ On A Prayer de Bon Jovi o Entre Dos Tierras de Héroes Del Silencio y tuvieron uno de sus días como invitado especial a la voz a Angel Belinchón de Dry River.

Ankor, por su parte, fueron una incorporación de última hora que supieron aprovechar con creces descargando temas como Nana, Ghosts o Lost Soul. Además aprovecharon para presentar en directo sus últimos temas Prisoner, Oblivion y Darkbeat. Nos dejaron con un gran sabor de boca.

Con el caos provocado por la lluvia, los horarios se vieron trastocados y la apertura de puertas del festival se retrasó. Esto hizo que HOLY MOSES tuviese que desmontar todo el equipo ya preparado en uno de los escenarios principales para terminar tocando a última hora en uno de los pequeños. A pesar del cambio los clásicos thrasers liderados por Sabina congregaron a multitud de público que disfrutaron de temas clásicos como Near Dark o Panic y otros de su más reciente trabajo Invisible Queen como Cult Of The Machine y la propia Invisible Queen.

Entre el baile de horarios y escenarios, nos encontramos con que los finlandese BATTLE BEAST se disponían a salir a escena. Capitaneados por la gran vocalista Noora Louhimo, la banda basó su repertorio entre en su último disco Circus Of Doom con temas como Eye Of The Storm o Master Of Illusion y su disco Bringer Of Pain con temas como King For A Day o Bastard Son Of Odin. La presencia de Noora es brutal sobre el escenario, no para de moverse y animar al público al igual que el resto de la banda.

JUEVES

Tras un miércoles caótico, temíamos que el jueves fuese igual. Aún estuvo lloviendo a la noche y el barro, a pesar de ir secándose, seguía impidiendo caminar con normalidad por lo que el tránsito entre escenario se hacía eterno. Eso sí, el gimnasio me lo voy a ahorrar durante dos meses.

El jueves siempre ha sido el llamado A Night To Remember, el día de las leyendas.

Con media hora de retraso saltaron a escena SKYLINE, que comenzaron atronando con su himno “W:O:A” para luego meterse ya con sus covers. Van Halen, Led Zeppelin, AC/DC … y con la aparición de Simon Olsen de BAEST como invitado. Buen arranque de una noche que acabaría siendo alucinante con la actuación de HELLOWEEN como colofón

VIXEN salieron y se comieron el escenario. A pesar de que sobre sus filas solo queda como miembro original su baterista Roxy Petrucci, la banda ha ganado potencia. Su actual vocalista Lorraine Lewis nos dejó patas arriba. No dejaba de moverse por el escenario e incluso se atrevió a lanzarse al público. Fue un concierto que nos llenó de nostalgia con temas como Rev It Up, How Much Love o Crying. También cayó algún tema de la formación FEMME FATALE de la que fuera vocalista la propia Lorraine. Para rematar nuestros corazones terminaron con Love Made Me y Edge Of A Broken Heart.

A pesar de haber perdido la cuenta de veces que he visto a HAMMERFALL y la pereza que me da volver a verles, siempre acabo sus conciertos con un buen sabor de boca y es que me levantan el ánimo. Concierto de karaoke donde nos hinchamos a cantar sus estribillos. Descargaron sus hits, incluyendo incluso un popurri de temas del Crimson Thunder. La banda sonando a gloria y con un repertorio de temazos al alcance de pocos.

Siempre me acordaré de la primera vez que vi KREATOR en Wacken hace ya unos cuantos años. Por entonces no les conocía y me dejaron temblando. Desde entonces sé que no me van a defraudar y esta vez no iba a ser distinto. Tonos rojos en el escenario e himnos como Satan is Real o Enemy Of God para volvernos locos y no querer que nunca terminase.

HELLOWEEN eran los anfitriones de la noche. Jugaban en casa y su show prometía. Y vaya si cumplieron a pesar de los altibajos en el repertorio pero con un final apoteósico.

Abrieron con la extensa Skyfall que provocó la gélida reacción del público pero que se vino arriba con Eagle Fly Free. Tras un tema bajón, se sacaban un clásico que te hacía olvidar lo vivido. Future World o Dr. Stein son claros ejemplos. Mucho se ha hablado del abuso del playback por parte de la banda. Yo estuve todo el concierto en el foso y no me di cuenta de si lo hicieron o no. El caso es que sonaron como nunca les había visto.

Kai Hansen fue el primero en dirigirse al público, recordando que estábamos en “A Night To Remember” y que ellos venían dispuestos a que así fuera, que iba a ser una maravillosa noche para recordar.

La alternancia entre Deris y Kiske se hizo presente durante todo el show aunque creo recordar que Deris tomó más protagonismo.

Para el bis quedaron “Perfect Gentleman”, “Keeper of the Seven Keys” y un “I Want Out” que escucharíamos prestando más atención al cielo que al escenario. Y es que 400 drones dibujaron en el cielo de Wacken el logo de la banda y la calabaza. Espectacular fin para una grandísima fiesta.

VIERNES

Por suerte el día anterior no llovió y el barro ya estaba más compacto. Lucía el sol y se esperaba un gran día con las actuaciones de Megadeth y Trivium entre otros y los cabezas de cartel, IRON MAIDEN.

WHILE SHE SLEEPS. Los ingleses congregaron a una gran cantidad de público muy entregado a primera hora de la tarde bajo un sol de justicia. Basando su repertorio principalmente en su dos últimos discos sudaron la gota gorda para deleite de sus fans. No faltaron temas como Sleeps Society, You Are All You Need o The Guilty Party.

LEAVES’ EYES. La banda alemana capitaneada por Alexander Krull (Atrocity) nos ofreció un show especial lleno de fuego y vikingos. A la banda se le vio muy engrasada a pesar de solo han tocado en otro festival más este verano debido a que están inmersos en la grabación de su nuevo disco. Tanto Alexander como su acompañante Elina estuvieron muy comunicativos con su público. Desgranaron temas como Chain Of The Golden Horn, Edge Of Steel o Hell To The Heavens y nos regalaron en primicia un adelanto de su disco con Forged By Fire que sonó brutal con la alternancia de voces guturales y melódicas a las que nos tienen acostumbrados.

TRIVIUM. La ya veterana banda americana era uno de los favoritos del día. Su metalcore engancha a extraños al género y se les ve muy rodados. Abrieron con In The Court Of The Dragon y el público ya se volvió loco un continuo crowd surfing durante toda la actuación. La fiesta no paró con temas como Down From The Sky, Strife o Becoming The Dragon que no tocaban desde 2018.

MEGADETH nos dejó un set list cargado de hits y a pesar de que la voz de Mustaine no fuese de lo mejor del día, sus temas nos hicieron vibrar. Hangar 18, Wake Up Dead y In My Darkest Hour nos sirvió de introducción para el resto del show cuyo colofón vino cuando Marty Friedman apareció en escena para tocar Trust, Tornado Of Souls y la grandiosa Symphony Of Destruction y tema final Holy Wars…The Punishment Due.

Esta iba a ser la tercera vez que vería a IRON MAIDEN en menos de tres meses y me esperaba cualquier cosa ya que no todas habían sido de mi agrado. El último show de la banda en esta gira era esa noche y se notaba el cansancio acumulado. Arrancaron muy fuerte con los clásicos Caught Somewhere In Time y Stranger In A Strange Land pero con la primera de las charlas de Bruce Dickinson, el ritmo se paró. Menos mal que se arrancaron con The Writing On The Wall de su último trabajo, un trallazo de levantó a los allí presentes.

De todos es ya sabido los problemas de salud de Nicko y posiblemente la elección de Days Of Future Past y The Time Machine sea para que “descanse” un poco. Can I Play With Madness con parte del video que grabaron en su momento proyectándose sobre las pantallas sonó espectacular o, al menos, a mi me lo pareció. Muy coreada por los allí presentes.

Siempre quise escuchar Alexander The Great, para mi uno de los mejores temas de la banda junto con The Rime Of The Ancient Mariner. Y la verdad, de las tres veces que les he visto, ninguna me ha defraudado.

No faltó Eddie, ni el fuego en Hell On Earth ni la parafernalia a la que nos tienen acostumbrados e incluso unos drones dibujando el logo del grupo y la cara de Eddie en el cielo. Como colofón final The Trooper y Wasted Years que nos volvieron locos.

Pero la noche no terminó con Maiden, LORD OF THE LOST jugaban en casa y tras su participación en el certamen de Eurovisión, muchos se acercaron para ver a la banda. Inmersos en la presentación de su último disco Blood & Glitter, descargaron temas como The Curtain Falls o el propio Blood & Glitter. Su frontman Chris Harms no paraba de moverse por el escenario y animando al público. El cover de Herz an Herz contó con la participación de la propia autora del tema, Jasmin Wagner, quien también interpretaría la versión de Roxette, The Look.

 

SÁBADO

Último día. Después de pasar tres días con barro hasta las rodillas este no iba a ser distinto. La noche fue húmeda y cuando llegamos, todo el barro que se había secado el día anterior, volvió a hacerse fluido. Con las fuerzas ya justitas nos esperaba una jornada donde los alemanes HEAVEN SHALL BURN destacaron por encima del resto. Incluso me atrevo a afirmar que fueron los mejores del festival.

La banda liderada por su vocalista Marcus, nos metieron el chute de adrenalina que necesitábamos a aguantar lo que quedaba de día. Fuego, luces estroboscópicas y muchos circle pits y crowd surfing no cesaron durante su descarga de death metal melódico. Centraron su actuación en temas de su último disco hasta la fecha entre los que tocaron Protector, Thoughts and Prayers o March of Retribution. En la recta final Marcus agradeció todo el esfuerzo por parte de la organización en sacar adelante un festival que en días anteriores a su comienzo no pintaba nada bien. Para terminar nos regalaron una versión del Valhalla de Blind Guardian que sirvió de anticipo al anuncio del cartel del año siguiente.

Durante el día también pudimos ver a los ucranianos JINJER con su espectacular vocalista Tatiana que combina las voces guturales con las melódicas. Subjetivamente, a mi la banda no termina de llenarme. No encuentro un hit entre sus temas. No digo que lo hagan mal ni mucho menos. El concierto fue brutal y el público respondió con creces. La banda está muy compenetrada pero todo el peso se lo lleva Tatiana. Tocaron temas como Copycat, The Prophecy o Words Of Wisdom.

Tenía curiosidad por ver a DELAIN ya que en medio de la pandemia, hubo desbandada de parte de sus miembros. La actual vocalista, Diana Leah no lo hace mal pero prefería el tono de voz de Charlotte. Pasaron sin pena ni gloria. A destacar la colaboración del cantante de La Voz en Finlandia, Paolo Ribaldini, que acompañó a la banda en los temas Your Body Is a Battleground, Queen Of Shadow y The Gathering.

Los “piratas” ALESTORM siempre son sinónimo de fiesta y hoy no iba a ser distinto. A falta de un pato hinchable, metieron dos, lo que les dejaba casi sin sitio para poder moverse cómodamente por el escenario. Su público siempre responde y nunca faltan continuos crowd surfing o circle pits. Mexico, Drink o Fucked With an Anchor no faltaron convirtiendo la descarga en un fiestón.

Ya bajo la lluvia, los americanos DROPKICK MURPHYS con sus toques de música irlandesa mezclada con punk pusieron el broche final al festival. A pesar del cansancio del público congregaron a números fans que disfrutaron de su animada música. Dieciocho temas entre los que no faltaron Out of Our Heads, Barroom Hero o la coreada The Boys Are Back. Si no les has visto nunca no pierdas la oportunidad de verles porque subirán el ánimo.

Ha sido una edición extraña. Se estaba más cómodo ya que finalmente no pudieron entrar 25000 personas según tengo entendido pero andar por el barro ha sido durísimo. Un aplauso para la organización que ha sacado adelante un festival que en días previos a su inicio tenía toda la pinta de verse mermado e incluso cancelado como muchos hubiesen querido. El año que viene más Rain or Shine