HELLFEST 2022 – Parte 2. Crónica y fotos

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JUEVES 23

Después de 3 días en los que básicamente nos dedicamos a descansar, comer y beber en Nantes, arrancamos la segunda parte del festival. El jueves empezó el primer concierto a las 15:30h, un poco más tarde de su horario habitual que es las 10:30h. Mucha gente nueva y colas también para entrar pero al tener todo el día para ir a por la pulsera fue una entrada más escalonada que el fin de semana anterior.

Empezamos en la Warzone con Worst Doubt.  El lugar en el que está ubicado este escenario es más pequeño por lo que es más fácil ver a la banda directamente en vez de hacerlo en las pantallas como ocurre en los escenarios grandes. Eso añadido a la energía de las bandas hardcore y punk y a la respuesta bestial del público que se entrega a muerte, hace que sin lugar a dudas sea mi escenario favorito. Mucha gente disfrutando del hardcore de los franceses.  Calor aunque estaba anunciada lluvia.

Pasamos a la carpa Altar donde tocaban Crown.  Ya nos habían comentado que tuviéramos cuidado ya que hay bandas que tienen el mismo nombre y podríamos ver un grupo que no era lo que esperábamos. Pues esta vez sucedió exactamente eso. Pensábamos que eran unos suecos que practican thrash death y nos encontramos con un grupo lento muy lento. Al chequear con la app del Hellfest vimos que se trataba de una banda francesa que hacen rock industrial por lo que decidimos aprovechar mejor nuestro tiempo e ir a por una cerveza.

Volvimos a la Warzone para disfrutar del hardcore/punk de Dragged Out. Americanos con una energía que les sale por los poros, su frontman no paró de correr y saltar por el escenario. Arrancaron con Just Like Me que hizo que todos empezáramos a saltar. Chelsia fue de las más coreadas con su estribillo… oooooo eyyy Chelsia. Hypochondria cerró el setlist  con su frontman cantando entre el público mientras era agarrado por el equipo de seguridad.

Turno de estrenar el Altar con Tribulation de Suecia. En sus comienzos su estilo era death metal  aunque fueron modificando su sonido hasta un black metal que recuerdan a Sentenced. En el escenario incienso, bueno eran unos palitos como de incienso aunque el olor no llegaba ni a las primeras filas. The Lament con un potente juego de luces blancas y azules fue la que nos hizo no dejar de cabecear.

Los suecos Lowrider y su stoner hicieron vibrar a los amantes del género en el Valley. Estuvieron correctos y el sonido fue impecable pero no nos emocionaron. Demasiado tranquilos para nuestro gusto, además yo ya tenía la cabeza en los saltos que iba a pegar en el siguiente concierto.

Pasamos a la Warzone  para escuchar  el metalcore de Bury Tomorrow. Los de Southampton que consiguieron concentrar a mucha gente, cuentan en sus filas con el vocalista Daniel Winter-Bates y a su hermano el bajista Davyd. Gran trabajo del batería Adam Jackson. Al empezar a anochecer disfrutamos de los juegos de luces que durante el día pasan desapercibidos. Arrancaron con la potente Choke, The Grey (VIXI), Death, Earthbound, Life (Paradise Denied), The Age, Man on Fire, Black Flame, terminaron con Cannibal.  Hubo algunos problemas con el micro pero  su entrega fue total. Bestiales.

Prácticamente a la misma hora tocaban en el Mainstage2 Helloween. Uno de esos momentos en los que tienes que elegir y yo me decanté por los Bury Tomorrow. Ví las dos últimas canciones How Many Tears y I Want Out. En esta última tiraron serpentinas mientras en la parte detrás del escenario se proyectaba el video de cartoons que tiene esta canción. A destacar la batería que estaba situada sobre una calabaza gigante. Andy Deris no estuvo muy bien a las voces, por lo menos lo que yo ví y que después me corroboraron. Sin embargo Kiske es una máquina y lo hizo a la perfección. Al final tuvieron su momento “pique” a ver qué lado del escenario gritaba más. Fue un momento que duró 4 minutos y a mí me pareció una eternidad. Incluso los fans más acérrimos gritaban… vale yaaaaaaaa y cantaaaaaaa. En el último grito de Kiste soltaron un montón de serpentinas para deleite de la audiencia.

VIERNES 24

Amaneció el viernes tristón, gris y con lluvia pero eso no fue impedimento para que todos nos levantáramos con ganas de seguir disfrutando de buen metal.

Empezamos el día en Mainstage2 con los catalanes Crisix. Nada más salir al escenario, Julián el frontman anunció que Javi el batería había dado positivo en COVID hacía menos de 24horas. Para solventarlo pidieron ayuda a un par de amigos: Job (Tagada Jones) y Chris Williams (Gama Bomb) que tocaron un par de temas. Gracias a ellos y al cambio de instrumentos que suelen hacer, consiguieron solventar con nota un concierto que de no haber sido por la capacidad de reacción de estos muchachos se habría tenido que suspender. Los dos guitarristas bajaron del escenario y se colaron en un circle pit haciendo que los de seguridad sufrieran lo suyo. Thrash old school que disfrutaron los fans de ese estilo.

Pasamos al Temple para disfrutar de Gaerea. Los portugueses saltaron al escenario totalmente vestidos de negro y con capuchas bordadas con simbología idéntica a las de los pies de micro. Detrás de la batería la portada de su último disco hasta la fecha: Limbo. Fueron desgranando un set perfectamente tocado, con un gran sonido y con el mejor set de luces que vimos en ese escenario que te hacía meterte más si cabe en la atmósfera black metal. También hubo cañones de humo lo cual no es frecuente en las carpas. En la última canción el frontman dejó la guitarra para poder moverse con libertad y escenificar la canción. Se marcharon todos sin despedirse, dejando al frontman arrodillado durante un rato hasta que se levantó, dio las gracias sin hablar y se marchó. Nos gustan estos finales “diferentes”. Sin duda Gaerea ha sido una de las gratas sorpresas de este año del Hellfest.

Iba a ser día de no salir de las carpas, no fue premeditado pero estuvo bien porque nos mantuvo a resguardo de la persistente lluvia. En el Altar vimos a Teethgrinder de Holanda y su deathgrind. Se empezaba a notar el cansancio y a las 14h de la tarde el público no dio muestras de mucho interés a pesar de todo el ímpetu que pusieron. Incluso el batería se levantaba cada vez que terminaba una canción para incitar a la peña para que se moviera. A veces daba miedo y todo de las caras de mala leche que ponía al ver que sus gritos no surtían el efecto deseado. Al terminar se marchó del escenario y sus compañeros se quedaron esperando para la foto final a que volviera a salir. Al final  hubo foto. Ellos lo hicieron bien y lo dieron todo, así que chavales podéis estar contentos.

En la siguiente franja horaria no había nada que nos apeteciera ver, así que aprovechamos para echar una cerveza y comentar las bandas que habíamos visto hasta el momento.

Volvimos al Altar para escuchar el death metal old school de Skeletal Remains. Los californianos llevan unos cuantos años en la carretera y se nota, no pierden el tiempo casi ni en presentar las canciones. Van desgranando una tras otra con contundencia y agresividad, haciendo que no dejáramos de cabecear ni un segundo. Al contrario que otras bandas que no paran de instar al público a hacer pits, los Skeletal no lo hicieron ni se despidieron. Total? Para qué?

Turno para pasar al Temple y disfrutar del blackened thrash metal de los suecos Witchery. Arrancaron con True North (a no confundir con la del mismo título de los noruegos Borknagar). Para terminar eligieron Witchburnes y The Reaper, con ésta la audiencia enloqueció. El cantante impecablemente vestido con americana y chaleco negro, llevaba la cara pintada al más puro estilo black metal, contrastaba con la vestimenta informal de sus compañeros.

De nuevo turno del Altar para disfrutar de Benighted y su brutal death. Los franceses se pegaron un conciertazo que no nos dió tregua. Empezaron con Obscene Repressed y entre otras destacaron Cum With Disgust y Slut. Son profetas en su tierra y el frontman tienen una personalidad arrolladora que hace que el público haga lo que a él le da la gana. Mención especial para la batería que sonó como una ametralladora. Se sucedieron los crowd surfing y por una vez conseguí llegar a primera fila y ver las caras de felicidad de los “surfistas” cuando llegaban a los brazos del personal de seguridad. Nos quedamos con ganas de más.

Era la hora de cambiar de carpa y acercarnos al Valley. Después de los Benighted los Godflesh y su metal experimental-avantgarde resultó demasiado lento y pesado para nuestro gusto. Así que nos retiramos a beber una cerveza mientras esperábamos el turno de los lusos Moonspell. Fernando Ribeiro y sus chicos arrancaron en el Temple con The Greater Good que al ser un tema de su último álbum no despertó demasiado interés. Lo solucionaron siguiendo con temas clásicos de su extensa discografía entre los que destacaron: Extinct, Night Eternal, la genial Opium para terminar con Alma Mater y Full Moon Madness. En todo momento dio las gracias en francés y portugués. En el escenario destacaba una luna con nubes gigante y el protagonismo instrumental lo tenía el teclado con forma de mini órgano. Tuvieron la ovación más larga que yo he visto este año, casi 2 minutos estuvieron en el escenario mientras el público les aplaudía y vitoreaba. El único “pero” que les pondría es el final del set list, Full Moon Madness no me parece que sea una canción para terminar en un festival pero claro esto es una opinión muy personal.

En el Altar los alemanes Obscura y su death metal técnico hicieron las delicias de los amantes del género. Estrené ese día la Warzone con los míticos Bad Religion. Son un referente en el punk rock mundial y siempre es un gustazo verles. De su extensa discografía nos hicieron pegar botes con temazos como: Recipe for Hate, Fuck You, Do What You Want. No podían faltar Generator, No Control, 21st Century (Digital Boy) y American Jesus. Nos dejaron exhaustos y todavía no había terminado el día.

Para finalizar elegimos pasar por el Altar a ver cómo se lo montaban los polacos Decapitated. Fue todo un acierto ya que su death metal-groove nos dejó con la boca abierta. Temas con un montón de detalles que hacían que casi no respiraras para no perder nada de los que sucedía en el escenario. Sonaron brutales. Otra de las gratas sorpresas del día

SÁBADO 25

Empezamos el día pasando por la Warzone con los suecos Martyrdöd y su crust punk. Poca gente a las 12:30h para pegar botes pero los que estuvimos disfrutamos de un chute de adrenalina que despertó a los que todavía se estaban quitando las legañas.

En el Altar descubrimos a Humanity’s Last Breath que practican un deathcore progresivo que nos recordó a Meshuggah. Atmósferas oscuras y muy trabajadas unidas a una profunda voz, hacen un tandem perfecto. Los suecos son muy jóvenes y de seguir por ese camino llegarán lejos.

Está claro que los grupos franceses tienen tirón en el Hellfest y los Betraying the Martyrs no iban a ser una excepción. No entraba ni un alfiler en el Altar a las 14:30h. Al frontman se le escaparon unos cuantos gallos pero a la audiencia más joven que no paró de surfear, no pareció importarle. A pesar de practicar metalcore que es un estilo que me gusta mucho a mí me dejaron fría.

Tenía mucha curiosidad por ver lo que se cocía en las filas de Arcturus por lo que nos dirigimos al Temple. Soy fan de  Vortex tanto en Borknagar como en Dimmu Borgir, creo que tiene una gran voz y lo que había escuchado de Arcturus no me disgustaba. Sin embargo a día de hoy no sé si es un genio o se le ha ido la olla. Creo que es un proyecto raruno no apto para los más puristas. Apareció vestido con una chaqueta negra como las que llevan en el manicomio, haciendo el loco cada vez que podía. Quitando la estética y sus movimientos, musicalmente estuvieron impecables.  Y esta vez sí se despidieron.

Pasamos de nuevo al Altar donde tocaban los italianos Fleshgod Apocalypse que aparecieron vestidos de manera dieciochesca y con maquillaje. Para reforzar su death metal técnico cuentan con voz femenina aguda, muy aguda diría yo, tanto que en algunos momentos me tuve que tapar los oídos y eso que en general el volumen de todos los escenarios en el Hellfest no tiene nada que ver con lo que estamos acostumbrados por aquí. Arrancaron con The Violation y terminaron con The Forsaking. Un par de temas antes de terminar apareció el cantante de Benighted que hizo que se sucedieran pits y crowd surfings. De lo mejorcito de esta actuación.

Otros míticos Discharge llenaron la Warzone con su caña hardcoreta. Ni un segundo de respiro y eso que les daba todo el sol de cara a las 21h. No defraudan y son una apuesta segura. Empezaron con la demoledora The Blood Runs Red y entre otras fueron desgranando temas como A Hell on Earth, Hate Bomd, Never Again para terminar con The Possibility of Life’s Destruction. Lo pasamos muy bien.

Sin perder un segundo me fui corriendo a ver algo totalmente diferente ya que en el Valley iban a tocar los alemanes Kadavar. Desde que les descubrí hace unos años no pierdo oportunidad de verles y disfrutar de su stoner. Consiguen que me transporte a los 70 más macarreros. Tuvimos la suerte de que no tocaran ningún tema de sus últimos álbumes que son los  más “psicodélicos y rarunos” como los define un amigo. Disfrutamos entre otras de Lord of the Sky, Last Living Dinosaur, por supuesto Die Baby Die con efectivas luces rojas y blancas y Pale Blue Eyes. Nos sorprendió ver al batería Christoph parapetado detrás de su Sonor con un look totalmente diferente, rapado y con bigote. Conciertazo para no dejar de cabecear.

Había que hidratarse bien porque llegaba el momento importante del día, en el Mainstage2 tocaban Blind Guardian.  Nada más escuchar “The field is lost, everything is lost…..”  supe que iba a ser un concierto memorable. Se celebraban 30 años del Somewhere Far Beyond, disco que tocaron casi íntegramente tal y como indicaba la portada de ese disco en la parte trasera del escenario. Si no eres fan de los Guardian pasa al domingo porque voy a poner todo el setlist ya que TODOS son temazos. Empezaron con  Into the Storm para seguir con Welcome to Dying, Nightfall, Time Stands Still (At the Iron Hill). Del Somewhere Far Beyond tocaron: Time What is Time, Journey Through the Dark, Black Chamber, Theatre of Pain, The Quest for Tanelorn, Ashes to Ashes, The Bard’s Song –  In the Forest, The Bard’s Song – The Hobbit, The Piper’s Calling, Somewhere Far Beyond para terminar con Mirror Mirror temazo donde los haya y Valhalla cuyo estribillo coreamos hasta quedarnos casi sin voz. No como Hansi que estuvo pletórico, ya no tiene el aspecto metalero de hace años, es más ahora parece profesor universitario pero su simpatía, su voz y su saber estar  en el escenario dejando protagonismo a sus compañeros cuando correspondía, me recordaron porqué Blind Guardian fue durante mucho tiempo mi banda favorita. Musicalmente estuvieron todos impecables. Salimos del recinto del Hellfest con una sonrisa de oreja a oreja.

DOMINGO 26

Y llegó el último día, había que darlo todo y vaya si lo hicimos. Era el día que iba cargado con grupos que quería ver sí o sí.

Empezamos el día como casi todos en la Warzone con Year of The Knife. Los americanos con frontwoman y su hardcore intentaron animar a un público que se resentía después de tantos días de festival. Mucha caña pero poca gente pudo disfrutarla.

Pasamos al Mainstage1 para ver a  Angelus Apatrida. Ver a los de Albacete en el mismo escenario con pasarelas que iba a utilizar esa noche Metallica es algo que no tiene precio y que no creo que se repita. Todos sabíamos lo especial de este concierto y disfrutamos de cada segundo. Arrancaron con Bleed the Crown, siguieron con Indoctrinate mientras la banda aprovechaba las pasarelas para llegar a más público y animar (aunque no hacía falta) para que hicieran pits. En We Stand Alone, coreamos todos a pleno pulmón “We Stand”, mientras dejábamos que Guille siguiera con “All Alone…. “. No podía faltar el trallazo Sharpen the Guillotine con todos cabeceando al unísono, puro thrash metal. Terminaron con You are Next. Durante todo el bolo pudimos ver las sonrisas y la complicidad entre la banda que lo dio todo y sonó brutal.  Concierto que se nos hizo muy corto. Ojalá en futuras ediciones toquen a franjas horarias que les dejen explayarse más.

Como no teníamos ganas de andar, decidimos no movernos mucho e ir al Mainstage2 para ver lo que tenía que ofrecer Ill Niño. Banda con raíces latinoamericanas que consiguió gran reconocimiento a primeros del siglo XXI con su metal alternativo/nu metal. Desde el 2019 es Marcos Leal el encargado de la parte vocal que defendió sin problema. Destacaría de su setlist I am Loco, This is War, What Comes Around para cerrar con How Can I Live perfecta para mover la cadera. Fue bonito verles y recordar unas canciones que ya tenía olvidadas y que en su momento marcaron a una generación. Mención especial al solo que se pegaron el batería y los dos percusionistas y al guitarrista que llevó una mochila durante todo el concierto….no sé qué llevaría…….

Como se acercaba fin de fiesta potente, decidimos descansar y tomar un par de cervezas antes de volver al Mainstage2 para disfrutar de Bullet For My Valentine. Buena elección empezar con Your Betrayal siguieron con Walking the Demon, con The Last Fight es imposible no moverse, Shatter con tono Parkway Drive agresiva y melódica a la vez. Terminaron con Scream Aim Fire que no pude ver terminar porque me fui corriendo en la medida que me lo permitía el montón de gente que había a la Warzone donde iban a tocar los californianos Lionheart. El hardcore de estos californianos es adrenalina pura. Rob Watson acompañado a las voces por el bajista Richard Mathews (llamado Big Boy) se complementan a la perfección. OJO voy a poner también todo el setlist porque no puedo elegir 4 canciones. Empezaron como no podía ser de otra manera con Cali Stomp siguieron con Vultures que dió paso a Love Don’t Live Here, Burn, la trallera Keep Talkin’, Hail Mary, Still Bitter Still Cold. Antes de empezar When I Get Out pidieron un circle pit más grande que el que organizaron los Bury Tomorrow. Siguieron con Last Breath, Born Feet First en este corte Big Boy nos hizo corear uuuuoooooooooo, Trial By Fire, en (You Gotta) Fight for Your Right (To Party!) Rob presentó a la banda y la última tenía que ser la brutal LLHC. No nos dejaron respirar ni un segundo.

Y sin recuperarme fui corriendo otra vez para acercarme al Mainstage1 donde tocaban los suecos Avatar. Lo de acercarse empezaba a ser complicado con todo el mundo cogiendo sitio para ver a los cansinos Metallica. Llegué cuando sonaba Silence in the Age of Apes y conseguí distinguir sus trajes en negro y rojo. Hasta ahí todo bien pero al terminar el vocalista Johannes Eckerström se pegó un discurso de 4 minutos y medio que hizo que solo diera tiempo a una canción más, Smells Like a Freakshow. Hubo pirotecnia muy efectiva y chula pero por favor a ver si se entiende de una vez, los discursitos tan largos aburren mucho y lo que queremos es escucharos cantar.

En el Mainstage2 iba a tener lugar el concierto de los también suecos Sabaton. Aquí sí que acercarse era imposible por lo que tuvimos que contentarnos con ver el escenario a lo lejos y a ellos en las pantallas gigantes. Escenario que simulaba una trinchera de guerra con la batería que incluía como viene siendo habitual el tanque de los Sabaton. Arrancaron con Ghost Division mientras se sucedían varias explosiones a la que siguió Stormtroopers. Su set list se basó en los últimos discos, dejando solo clásicos como Carolux Rex, Primo Victoria, Swedish Pagans para terminar como siempre con Hell and Back. Setlist correcto aunque me sobró la baladita Christmas Truce con un Joaquim bastante justo de voz al piano. Eché de menos Winged Hussars que en directo funciona a la perfección. Muchas explosiones y fuegos como es habitual en sus conciertos. También nos recordaron por partida doble (Joaquim y Pär) que  actuaron en el 2019 en el Knotfest y que al caer Manowar del Hellfest, tocaron ellos en su lugar. Pero como Joaquim se quedó sin voz y ellos no cancelaban, decidieron que cantaran los dos guitarristas Tommy y Chris. Que sí, que estuvo muy bien pero con que lo diga uno es suficiente…. creo yo.  La gente que fue a ver a los cansinos Metallica no paraban de hablar, lo cual dificultaba más entender lo que sucedía en el escenario. Esto añadido a que el setlist no me pareció espectacular y a las txapas repetitivas comentadas con anterioridad, hizo que éste fuera de lejos el concierto que menos he disfrutado de Sabaton.

En cuanto terminaron nos refugiamos en el Altar para para disfrutar del último concierto de este Hellfest 2022 Carcass, mientras decidíamos cómo íbamos a gastar el dinero que nos quedaba en las pulseras y cuándo nos íbamos a marchar para evitar la salida de todo el mogollón que estaba viendo a los cansinos Metallica.

Y así terminó el Hellfest 2022 donde la oportunidad de disfrutar de tantas bandas de tantos estilos diferentes es tan increíble que hace que tengas todo el tiempo la sonrisa en la cara. Un festival que destaca por el buen sonido, la limpieza, la gran oferta culinaria -incluye variedad de platos vegetarianos-, la comodidad del pago a través del chip de la pulsera -lo que te evita tener que andar con dinero-, el aumento de zonas con fuentes de agua que especialmente el primer fin de semana fueron muy necesarias, el buen rollito y la excelente organización sin apenas colas para para entrar. La media fue de unos 30-40 minutos el primer día que teniendo en cuenta la magnitud de este festival no es nada. Creo que el bienestar del “festivalier” es importante para la organización ya que un “festivalier” contento repetirá,

Deberían aprender otros festis patrios.

Nota1 : Si quieres comprar Merchandising, no esperes colas interminables el primer día haciendo que pierdas ver a alguno de tus grupos favoritos. Si tienes paciencia, encontrarás un momento en el que no haya casi gente.

Nota2 : Los manguerazos a las primeras filas fueron muy necesarios el primer fin de semana pero igual se podría pulverizar todo el tiempo en vez de echar un manguerazo ya que dependiendo donde te diera, hacía daño por no hablar de los móviles que se han ido a tomar por saco.

Nota3 : No entiendo a la gente que va a un festi, paga un pastizal y se queda dormido en cualquier esquina. Hemos visto gente en mitad de las carpas que al empezar el concierto no se han despertado y la gente tenía que tener cuidado para no pisarles.

Mejor banda jueves: Bury Tomorrow

Mejor banda viernes: Decapitated

Mejor banda sábado: Blind Guardian

Mejor banda domingo: Lionheart

Mejor banda segundo fin de semana: LIONHEART

Texto: Marijo y Leo Luna

Fotos: Iñigo Malvido

 

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