HELLFEST 2018. Crónica y fotos

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HELLFEST 2018 CLISSON – FRANCIA

Durante los días 22-23-24 de junio ha tenido lugar en Clisson – Francia el Festival  Hellfest que en su decimotercera edición ha contado con un cartel de infarto.

Si eres de los que le gusta un sonido muy específico como por ejemplo hardcore, tu escenario es el Valley, si es el black o death, tu lugar será el Temple o el Altar. Los sonidos más pesados se concentran en el escenario llamado Valley y los 2 escenarios principales se encargan del hard rock, heavy y power metal, aunque también pudimos disfrutar en estos escenarios de metalcore. Pero si eres de los que disfrutan del Metal en general, tendrás que elegir y a veces será muy difícil. Doy fe.

VIERNES 22

Empezamos el día viendo a Toseland en el Main Stage I. Su hard rock bailongo se vio deslucido en algunos momentos ya que el viento hizo que el sonido no se escuchara perfecto. Sin movernos mucho pasamos al Main Stage II para ver a Tesseract. Durante las primeras canciones de los británicos, el sonido de la batería estaba demasiado alto, esto unido al sol de justicia que empezaba a caer y a que el cantante parecía cantar todo el rato a un amor perdido, nos hizo dudar de nuestra elección a esa hora. Menos mal que por lo menos tocaron el single King de su nuevo álbum que tiene toques Meshuggah. Era el momento de ponerse un rato a cubierto y qué mejor lugar que la carpa del Tempel, donde vimos a Schammasch. El black metal de los suizos sonó perfecto. Un público enfervorecido se entregó totalmente a ellos a pesar de la hora temprana, ya que tocaron de 13:35h a 14:15h. Pasamos al Altar donde actuaban los franceses Benighted. Se notaba que jugaban en casa porque había mucha gente y el movimiento en las primeras filas fue un no parar, incluyendo los primeros Circle Pit del día.  Disfrutamos de su  brutal death metal pero nos tuvimos que marchar ya que nuestra prioridad a esa hora eran los Sons of Apollo en el Main Stage II. Muy buen concierto con unos musicazos que no necesitan presentación, destacando Mike Portnoy a la batería. Es de agradecer que el Hellfest se acuerde de los que también disfrutamos con el progressive. A quien no vi muy bien fue a Jeff Scott Soto que en algunos momentos estuvo limitado de voz pero lo compensó con una buena actitud. De su setlist destacaría: Sings Of The Time y Lost In Oblivion. De ahí vuelta al Temple para ver los noruegos Nordjevel y su black metal. También nos gustaron y aunque no han inventado nada en su estilo, consiguieron que cabeceáramos.  Una ventaja para los grupos que tocan en estos escenarios cubiertos más pequeños es que se podía disfrutar de los juegos de luces. En este caso unas cruces invertidas que pasaban del verde al rojo, así como chorros de humo propulsados desde la parte inferior del escenario.

En la siguiente franja horaria decidimos hacer una parada para comer. Después de descansar un poco, fuimos a estrenar la Warzone. Se trata de una zona un poco apartada a la que se llega pasando un bosquecillo. A las horas de más calor, la sombra de sus árboles está muy solicitada. El escenario estaba franqueado por dos pantallas que emitían imágenes aéreas espectaculares de la zona gracias a un dron, aparte de las del grupo Burning Heads. Muchísimo público para ver su hardcore rápido y bailongo. Una pena que las luces no se distinguían por la hora. A las 17:40h era la cita en el Main Stage II con uno de los platos fuertes del día Meshuggah. Sacaron su primer disco en el 91 y siguen teniendo energía de sobra. A destacar Jens Kidman a las voces y el gran Tomas Haake a la batería. Mucha gente también y en las primeras filas se sucedieron varios Circle Pits. Empezaron con la buenísima Born In Dissonance de su último álbum hasta la fecha, también tocaron la canción que da título a ese álbum The Violent Sleep Of Reason para terminar con la aclamada Bleed y Demiurge. Creo que todos nos quedamos con ganas de más.  Llegados a este punto nos dividimos entre Europe y Mysticum. Los noruegos desgranaron en el Temple su industrial black metal con una apuesta totalmente diferente. Los 3 miembros de la banda (2 guitarras + bajo) subidos en 3 plataformas de unos 2 mts cada una en las que aparecían imágenes o letras, al igual que en las 3 pantallas situadas en la parte de atrás del escenario, no dejaron indiferente a nadie y como curiosidad no hablaron nada, ni tan siquiera para despedirse. Su forma de terminar fue dejar de tocar y bajarse de las plataformas gracias a unas escaleras. Sin chorradas.

Parada para cenar y coger fuerzas para lo que quedaba. Los Hollywood Vampires tocaron en el Main Stage I. A pesar de haber cumplido 70 años Alice Cooper sigue estando en plena forma. A Joe Perry le vimos un poco desmejorado, sin embargo a Johnny Depp se le notaba que estaba disfrutando. Mezclaron canciones de su álbum con clásicos como Break On Through (Doors), Aces of Spades (Motorhead), Baba O’Riley (The Who), I’m Eighteen (Alice Cooper) o Combination (Aerosmith). Hubo un pequeño problema con el micro de Johnny Depp que solventaron rápidamente.

Y llegó el momento de Stone Sour, otro de los platos fuertes del día. Tocaron el el Main Stage II a las 22:20h por lo que pudimos disfrutar de las luces del primer concierto del día al aire libre. Corey Taylor derrochó energía y simpatía, diciendo algunas palabras en francés e interactuando con el público  Empezaron con Whiplash Pants de su último álbum Hydrograd, del cual también tocaron Knievel Has Landed, Rose Red Violent Blue (This Song Is Dumb & So Am I) recomiendo ver el video de esta canción, Song #3 y Fabuless con la que terminaron, incluyendo en el escenario los muñecos del video. También tocaron la buenísima Absolute Zero que fue coreada a pleno pulmón por todos los que allí estábamos, Say  You´ll Haunt Me, Made Of Scars, Through Glass y la más antigua del repertorio (2003) fue Get Inside canción que recuerda a la otra banda del Sr. Taylor – Slipknot. Concierto para no olvidar.

Un cambio de última hora hizo que Satyricon, anunciados a las 01:05 tocaran a las 22:55h por lo que al terminar Stone Sour pude ver el final de su concierto. Estuvieron bien pero no puedo contar nada más ya que seguía con el subidón de Stone Sour y no hice mucho caso. A esa hora tocaban también Judas Priest pero solo escuchamos Turbo Lover mientras nos acercábamos a ver a Napal Death en el Altar. Su cantante es el que más kilómetros ha hecho durante su actuación en el Hellfest, debido a su continuo movimiento circular como si de un mini Circle Pit se tratara. Terminamos el día inaugurando el Valley con Corrosion of Conformity. Hacía tiempo que quería verles y no me decepcionaron. Metal pesado perfecto para terminar la primera jornada del Hellfest.

SABADO

El primer grupo que vimos ese día fue a los suecos Monolord. Solo pudimos ver las dos últimas canciones, lo que fue una pena porque su stoner denso es de lo mejorcito del género. A continuación pasamos a ver a los canadienses Get the Shot en la Warzone.  A pesar de lo temprano de la hora estaba petado de gente y eso que cascaba un sol de justicia. El cantante se tiró varias veces al público y cantó sin perder un ápice de energía mientras volaba de nuevo al escenario. En este concierto vimos el primer Wall of Death  que por cierto fue gigante y que desató una locura mayor. De allí al Main Stage II para ver a Eskimo Callboy   que estuvieron geniales con su metal industrial. Vimos otro Wall of Death pero nada que ver con la que liaron los Get the Shot. Los Eskimo tienen 2 cantantes, uno con voz limpia y otro rasgada como viene siendo habitual en bastantes grupos de metal industrial/metalcore. Todo el grupo no paró de cabecear y animar a un público entregado.

Parada obligada para comer y descansar.  Después de pasar por el Valley para intentar ver a 1000Mods, lo que resultó imposible debido a la cantidad de gente que había, intentamos lo propio en el Altar para ver a Psykup  con el mismo resultado, por lo que nos acercamos al Main Stage I donde tocaba Tremonti. Mucha gente también y ya nos dimos cuenta que iba a ser la tónica del día. Mark Tremonti tiene su público que no paró de corear las canciones. Echaron manguerazos de agua a las primeras filas porque el calor a las 15h era insoportable.  Vimos un 3 en 1, es decir un Wall of Death que siguió con Mosh para acabar en Circle Pit. Muy divertido para ver a distancia. Cambio de registro en el Main Stage II con Powerflo y su rap metal lleno de energía y letras reivindicativas. Los americanos nos hicieron desear que fuera una hora más tardía para poder darlo todo pero quedaba mucho que ver y había que dosificarse. Turno para ver a Jonathan Davis. Ser el líder de una banda como Korn tiene que tener sus ventajas y una de ellas es que se nota la experiencia encima del escenario. No paró de bailar pero el cansancio empezaba a hacer mella, ya que no había demasiado movimiento entre el público. La siguiente banda que vi fue Bullet For My Valentine. Al principio la actitud de Matt Tuck, frontman de la banda, fue más bien fría para cambiar al cabo de un par de canciones. Estuvo perfectamente acompañado a las voces graves y más melódicas por el guitarrista. Setlist perfecto para los amantes de este grupo en el que destacaron el single de su nuevo disco Over It, así como Your Betrayal, The Last Fight, la coreada Tears Don´t Fall y para terminar buena elección con Waking the Demon. Pasamos a ver a los Orange Goblin en el Valley. Mucha gente  volando por los aires como si de un concierto en los escenarios principales se tratara. Voz perfecta y batería que sonó poderosa durante todo el set.

Parada para cenar.  A continuación se me planteaba una terrible duda, qué ver? Children of Bodom grupo que ya he visto y que me gusta mucho o Limp Bizkit que también me gustan y que no he visto. Opté por los de Fred Dust y no me arrepentí. Es cierto que viven de sus grandes éxitos y de hacer versiones pero les da igual y a los que les vimos en directo también porque es una gozada revivir temazos como Rollin’ (Air Raid Vehicle), My Generation o My Way. Empezaron con Hot Dog precedida por Cowboys From Hell de Pantera en homenaje al desaparecido Vinnie Paul. Fueron varias las bandas que de una manera u otra le hicieron su particular homenaje durante ese día. Vestido con una camiseta blanca XXL con el nº 34, un gorro de camuflaje, unos guantes rojos y unos pantalones de flores,  Dust se entregó a muerte y no hace falta que nadie le diga lo que tiene que hacer. Entre las versiones que hicieron destacaron Master of Puppets y Wasted Years. Nos preguntó varias veces si estábamos contentos y el YEAHHH que sonó fue atronador.

Sin moverme mucho pasé al Main Stage I para ver a Avenged Sevenfold. Los americanos se entregaron desde el minuto 1. Empezaron con The Stage, canción por la que les nominaron en los Grammy 2018 como mejor canción de rock, continuaron con Afterlife, Hail to the King, Welcome To The Family, God Damm, Buried Alive para seguir con So Far Away canción dedicada a su primer bateria Jimmy «The Rev» Sullivan quien murió en 2009 debido a una sobredosis accidental de medicamentos y alcohol.  Al empezar  Nightmare, M.Shadows  comentó que estaba un poco mal de la garganta y que si alguien subía a cantar esa canción. Subió un chaval que hizo lo que pudo mientras el público gritaba enfervorecido.  Siguieron con Eternal Rest, M.I.A, Bat Country, Shepherd of Fire para terminar con la rompedora Unholy Confessions. Mini traca de fuegos artificiales. Conciertazo.

Sin casi tiempo para recuperarme se presentó la otra gran duda del día: Dimmu Borgir? Ya vistos o Parkway Drive? No vistos. Me decidí por la que iba a ser  la gran banda del día Parkway Drive. Los australianos llamaron la atención del público nada más empezar con pirotecnia. Presentaban su nuevo álbum Reverence, por lo que no fue de extrañar que empezaran con Wishing Wells todos vestidos de negro y con unas espectaculares luces blancas, para seguir con la acojonante Prey, en esta canción el color de las luces elegido fue rojo, color perfecto para los increscendo de la misma. De ese álbum  también pudimos disfrutar de Cemetery Bloom  y The Void. Con Karma la locura fue total con fuego saliendo de la parte delantera del escenario. En la canción Writings On The Wall se subieron todos a plataformas que iban ganando altura a medida que avanzaba la canción. La iluminación elegida en este caso fue de unos focos de color blanco que les iluminaban desde atrás, haciendo que solo se viera la silueta en negro, precioso. En Crush se llenó el escenario de fuego, incluyendo la batería que empezó a dar vueltas de 360º. Es cierto que ya lo hicieron Metallica y Slipknot pero no por ser novedad deja de ser espectacular. Terminaron con la apoteósica Botom Feeder. Sin palabras. Luces increíbles que acompañaron perfectamente a las canciones, escenario perfecto,  energía a raudales de toda la banda y un Wiston McCall al que se le veía en su salsa flipando con los Circle Pit que se sucedían sin que él dijera nada. Terminaron con fuegos artificiales. Final más que perfecto para el segundo día del Hellfest.

DOMINGO

Empezamos el último día de Hellfest viendo las dos últimas canciones de los thrashers Crisix. Increíble la energía de estos catalanes a las 12h en el Altar. Dejaron el pabellón muy alto, se lo pasaron en grande y contagiaron al público. En el último tema, se lanzaron todos a unirse al Circle Pit que se había formado, ante la mirada atónita de los allí presentes. Molt bè. De ahí fuimos al Main II para ver a los americanos Stray From The Path. Su rap metal/metalcore hizo que las primeras filas no pararan de moverse. Lo más destacado visualmente fue ver al frontman  apoyado de pie entre el público y cantar tan normal. No tuvimos que movernos mucho y ésta sería la tónica durante los siguientes bolos, ya que en el Main I tocaban Primal Fear. Basado en un set que mezcla los clásicos de la banda con temas nuevos, los Primal demuestran que siguen siendo un referente del  Power Metal alemán. Entre las más aclamadas estuvieron In Metal We Trust, The End Is Near, Chainbreaker y por supuesto la traca final llegó con Metal Is Forever. Puños en alto. De vuelta al Main II para ver a otros americanos, Shinedown. Aburridos hasta el infinito por lo que decidimos ir a ver a sus paisanos The Lords Of Altamont en la Warzone. Fue una buena elección, ya que todavía no habíamos visto nada en plan garaje rock y aunque no es un estilo que nos enloquezca, disfrutamos del concierto.

Parada para comer y volver al Main II donde pudimos ver a los ingleses Asking Alexandria. Triunfan entre el público más joven que no paró de hacer Circle Pits. Empezaron con la bailonga Into The Fire para seguir con la energética Run Free. Entre otras sonaron When The Ligh´s Come On y Where did it go? para terminar con Alone in a Room. La banda disfrutó en el escenario pero un toque de atención… tocando a las 15h bajo un sol abrasador, creo que deberían evitar las baladas que solo hacen que te entren ganas de echarte la siesta. Volvimos al escenario de al lado para ver a Iced Earth. Los americanos liderados por el guitarrista Jon Schaffer llevan años al pie del cañón y con Stu Block parece que han encontrado la estabilidad vocal, después de que pasaran por sus filas Tim Owens y Matt Barlow. Contrastaba la actitud de Stu que no paró de moverse con la del líder que no se movió de su posición. Empezaron con Great Heathen Army y siguieron con Burning Times. Destacaron Vengance Is Mine, la buenísima The Hunter y Watching Over Me con la que cerraron. Nos quedamos con ganas de más. Otra vez nos separamos porque a los suecos Manegarm que tocaban en el Temple ya les había visto y preferí ver cómo se lo montaban los americanos Killswitch Engage en el Main II. Desde el minuto 1 no paró de volar gente hacia el escenario, mientras su frontman Jesse Leach animaba a hacer Circle Pits. Destacaron Strenght Of The MInd, Hate By Desing, la coreada  My Last Serenade para terminar con una versión del Holy Diver de Dio. Gratamente buenos en directo. Accept en el Main I hicieron las delicias de un público que no quiere sorpresas y disfruta con los clásicos de toda la vida como Restless And Wild, Metal Heart o Balls To The Wall. Los suecos Arch Enemy actuaban en el Main II. Empezaron con The World Is Yours y Alissa no paró de hacer molinetas y saltar durante toda la canción, siguieron con War Eternal y destacaría You Will Know My Name, así como We Will Rise. Terminaron con Nemesis canción cantada originariamente por Angela Gossow que Alissa defendió sin problema.  De allí pasamos al Altar para ver a los finlandeses Amorphis. Era otra de las bandas que tenía muchas ganas de ver en directo. Su death metal melódico no es para pegar botes, sino para disfrutar del buen hacer de la banda mientras se cabecea. Empezaron con The Bee single del nuevo álbum Queen Of Time, siguieron con Sacrifice, mi favorita junto a Silver Bride. Del nuevo álbum también disfrutamos de Wrong Direction y Daughter Of Hate. Rescataron de 1994 The Castaway y terminaron con las buenísimas Death Of a King y House Of Sleep. Elegantes.

Tocaba cenar y descansar un poco. A las 21:30h había que volver a tomar una difícil decisión y sería ya la última. Ver a Maiden? O al resto de bandas en los escenarios más pequeños? Yo decidí lo segundo por lo que me dirigí al Altar a ver a los suecos At The Gates, considerados padres del sonido Gotenburg por haberse originado en esa ciudad sueca el death metal melódico. De las canciones que escuché las que más me gustaron fueron A Stare Bound In Stone y Death And the Labyrinth. De los alemanes Kadavar que tocaron en el Valley me sorprendió que solo con bajo, guitarra y batería llenaron el escenario con más energía que otras bandas con más miembros. No pararon ni un momento e hicieron que todos los que decidimos verles, cabeceáramos a ritmo de su contagioso stoner. Me faltaba ver un estilo como es el Folk/Viking Metal , por lo que me acerqué ver a los finlandeses Ensiferum en el Temple.  No son los más enrollados ni los que más se mueven pero hacen que no pares de bailar. Empezaron con la bailonga For Those About to Fight for Metal, entre otras sonaron Two Paths, Way Of The Warrior y Two of Spades mi favorita.  Los finlandeses Nightwish cerraban el Main I a eso de las 2h después de haber tocado entre otras:  Wish I Had An Angel y Amaranth.

En resumen un buenísimo festival con muchas bandas y estilos diferentes, perfectamente organizado sin apenas colas en las barras para beber,  comer o ir al servicio. Destacar la oferta vegetariana y la comodidad del pago a través del chip de la pulsera, lo que te evita tener que andar con dinero. El único punto negro fue la larga espera (hasta 3 y 4 horas)  para canjear las entradas por las pulseras el día anterior al festival.

Mejor banda viernes: Stone Sour

Mejor banda sábado: Parkway Drive

Mejor banda domingo: Amorphis

Mejor banda festival: Parkway Drive

Mejor canción: Prey de Parkway Drive

Texto: Marijo Luna

Fotos: Iñigo Malvido

 

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