BERRI TXARRAK (2008)

0
614

Punta de lanza del nuevo rock trallero euskaldun, Berri Txarrak ya no necesita ni nuevas canciones para montarse una gira. Visto lo visto, se lo pueden permitir. Hace tres años que no sacan disco, pero con la excusa de presentar un reciente DVD acaban de pasearse por Suiza y Austria, han descargado en un festival de tanta solera como el Viña Rock y el viernes noche aterrizaron en Donostia con todo el papel vendido de antemano. El chasco para muchos de los que subieron a Egia sin ticket fue morrocotudo al encontrarse con el cartel de “Entradas Agotadas”. Afortunadamente, el reventón en Gazteszena fue llevadero porque el público tipo de BTX no es por ejemplo como el de Barón Rojo: el trío de Lekunberri moviliza   también a riadas de niñas menuditas de las que chillan mucho pero abultan poco.

Abrieron cartel los bizkaitarras Cobra, cuarteto que acaba de autoproducirse su primer CD. Fueron una agradable sorpresa. Muchas tablas (son músicos curtidos en otros grupos), ninguna timidez escénica y volumen atronador para levantar su particular e hipnótico muro de sonido, entre el stoner rock de Queens of the Stone Age y el metal 90´s de grupos tipo Pantera. Incluso el cantante berreaba con una fuerza comparable a la de el ahora voceras de Down Phil Anselmo. Sudaron y serpentearon con ganas.

Con los Berri llegó el delirio. Un público entregado, cantando cada canción, botando o dando palmas. Pese a todo, los navarros, fieles a su habitual seriedad, no se dejaron llevar por el entusiasmo. No es su estilo. Prefieren centrarse en dar cera desde el escenario. Con los roles bien claros, algo básico en un trío. Gorka, cantando, guitarreando, aportando matices y asumiendo con humildad su liderazgo. El Rubio aporreando el bajo y llenando el escenario en plan metalhead; sacudiendo sus greñas y arengando a las primeras filas (al final hasta hubo un mosher que saltó desde el escenario). Y Aitor, solidificando el asunto desde atrás y demostrando cuanto se puede llegar a tocar con un kit de batería tan extremadamente básico.

Tralla con su música y su mensaje. Como el escrito en uno de los amplis; las siglas de UPN escritas boca abajo y al revés. Rabia abertzale escupida de forma diferente. Como la calma que precede a la tormenta que tanto se da en su repertorio, que hace saltar a toda la sala con su metal machacón (Zirkua, Espero zaitzaket, Kezkak,…) o suaviza los tempos hasta lo delicado (Eskuak). Entre medio, un repertorio sobre todo centrado en sus tres últimos discos que hizo gozar al respetable: Zertarako amestu, Berba eta irudiak, Ez dut nahi, Biziraun, Stereo, Libre, Oreka, Oihu, Denak ez du balio (con el cantante de Cobra), o Izena, izana, ezina, más sendas versiones de Nirvana y New Order.

Berri Txarrak es un grupo en alza, que se han colado por meritos propios en lo más alto de la escena rock euskaldun y tiene toda la pinta de seguir creciendo y abarcando otros mercados. Así sea.

Fecha: 16-V-2008. Interpretes: Cobra, Berri Txarrak. Lugar: Gazteszena, Donostia. Asistencia: Lleno, 700 personas. Precio: 15 euros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.