SATANIC SURFERS. Crónica de Donostia
SATANIC SURFERS – A toda velocidad
Texto, fotos y video: Aitor Zubizarreta
Cartel: Stupid Fucking People, Global Discontent, Satanic Surfers. Fecha: 22-I-2026. Lugar: Dabadaba, Donostia. Precio: 25/28. Asistencia: unas 250 personas
Tras Barcelona y Madrid, Donostia era la tercera parada en la gira estatal de Satanic Surfers, y desde luego, la ciudad más surfera del tour. No sabemos si el cuarteto sueco se pasó esa tarde por la playa de La Zurriola a pillar unas olas, aunque seguramente ellos sean, o han sido, más de “surfear” sobre las cuatro ruedas de un skate en el duro y frío asfalto.
En la sala Dabadaba se presentaba un cartel a la vieja usanza, como en los mejores años para un género en el que las giras con tres o cuatro bandas eran habituales. En este caso con Satanic Surfers como jefes absolutos y únicos, los catalanes Global Discontent de teloneros en todas las fechas, más una banda local en cada ciudad. Gran idea y buen formato porque las actuaciones no fueron excesivamente largas, los cambios de backline se hicieron rápido y así todo fluyó ágil, lo que se agradeció en una noche de jueves laboral. Y claro, también porque las bandas encajaban y molaron.
Puntuales, los donostiarras Stupid Fucking People abrieron cartel aprovechando a tope cada segundo a sabiendas de que la actuación sería corta y que había que primero disparar y si acaso, luego preguntar. Aunque la banda es relativamente nueva, se trata de músicos curtidos y experimentados, con pasado en La Banda Trapera o la bestia Señor No. Ellos lo resumen como “un punk, un heavy, un hardcoreta y un rocker se juntan en un escenario”, pero aquí manda el punk/hc melódico USA, aunque el paso de cantar en inglés (primer disco) al castellano (segundo disco) quizá les resta un punto de melodía para ganar más en punk más macarra. Bolo intenso y sin tregua. Son un valor seguro en la escena punk actual.
Desde Badalona, Global Discontent lleva dando guerra desde 2012 aunque ha habido cambios recientes de formación y esta gira abriendo para sus ídolos Satanic (no había más que ver a alguno de sus componentes darlo todo en primera fila durante el bolo de los cabeza de cartel) era una buena prueba de fuego. El grupo apuesta por el punk/hc melódico con buenos argumentos y fieles al estilo, aunque por momentos a la descarga le faltó algo más de color, de salirse de lo previsto y sorprender, aunque era su primera vez en Donostia y tampoco había esa conexión con el público que les desatase un poco más. Gustaron. Grupos como ellos son necesarios para mantener la escena.
Y quedaba la apoteosis Satanic Surfers, que desataron la tormenta perfecta en su nueva visita a Donostia. Con la sala prácticamente llena y unas ganas enormes por verles, el bolo fue una fiesta en la hora y cuarto pasada que duró la descarga, con una comunión total entre banda y público, con saltos constantes desde el escenario, pogos masivos y puños en alto para cantar cada estribillo, tararear cada riff y aplaudir cada instante entre sudor, desparrame y mucha pasión compartida, con muy buen rollo además y un grupo entregado y feliz. En ese sentido, enganchó mucho como comunicador el bajista Andy Dahlström, en el centro del escenario y dando mucho apoyo como segunda voz para el líder en la sombra Rodrigo Alfaro, batería y voz principal. Recordaron que ya habían actuado en el Daba antiguo hace años (escenario más cutre y menos aforo) y agradecieron más de una vez la acalorada respuesta del público, que como ya hemos comentado, entró al trapo desde minuto 0. Lograron brindar en euskera con ayuda del gentío, cantaron el cumpleaños feliz a un fan y el respetable hasta se lanzó a cantar el himno popular “Lepoan hartu” (que RIP trasladó al punk) para asombro de los surfistas satánicos. Un fiestón con mucho material de su álbum primerizo “Hero of our Time” (“Armless skater, una brutal “And the cheese fell down”, “Puppet” o el cierre al show con “Head under water” que ha quedado como la canción estrella de su discografía), pero también de su último trabajo “Back from Hell, aunque sea de 2018 (brillaron “The Usurper”, “Madhouse” o “Tribute”).
21 temas a toda velocidad, con melodía, estribillos que tocan fibra sensible y guitarras afiladas.
Satanic Surfers llevan en activo desde 1989 y no se dedican profesionalmente a esto, no viven de la música, pero esta gira ha demostrado que el grupo aún está muy vivo y que siente lo que hace.
Otro tanto cabría decir del punk/hc melódico, que no tendrá la popularidad de hace 25/30 años, pero estos conciertos demuestran que la llama perdura y que en el underground se puede disfrutar mucho también!



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