HELLFEST 2026. Crónica del Domingo
Texto: Marijo Luna, Leo Luna
Fotos: Iñigo Malvido
Fulci – Altar
Si alguien buscaba sutileza, probablemente se equivocó de escenario. Fulci convirtió el Altar en una carnicería sonora a base de death metal cavernoso, riffs aplastantes y una ambientación inspirada en el cine gore italiano que les ha convertido en una banda de culto dentro del underground.
Scour – Temple
La presencia de Phil Anselmo siempre genera expectación y Scour llegaba como una de las propuestas más agresivas de toda la programación. La banda descargó una tormenta de black metal moderno, violento y abrasivo que encajó perfectamente bajo la oscuridad del Temple.
Anselmo mostró una actitud mucho más centrada que en otras etapas de su carrera y lideró un concierto marcado por la intensidad constante. No hubo concesiones ni momentos de respiro.
La sensación general fue la de asistir a una banda que todavía tiene mucho margen de crecimiento pero que ya posee una identidad perfectamente reconocible.
Black veil Brides – Mainstage 2
Los americanos y su metalcore moñas a mí no me dijeron nada. Buena parte de las miradas se centraron en el frontman, cuya imagen y movimientos sobre el escenario recordaban por momentos a una versión metalera de Tony Manero. Entre poses y actitud de estrella, el vocalista se convirtió en uno de los personajes más llamativos de la jornada. La formación demostró que cuenta con una base muy joven de fans fiel y entregada.
Pennywise – Mainstage 1
La veteranía es un grado y Pennywise volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las bandas más queridas del punk melódico californiano. Su actuación fue una celebración permanente, apoyada en canciones que llevan décadas funcionando como auténticos himnos generacionales.
“Pennywise” o "Bro Hymn" así como la cover de Bad Religion “Do What You Want” volvieron a ser esos momentos capaces de unir a desconocidos en un mismo coro mientras el cansancio acumulado desaparecía durante unos minutos.
Six Feet Under – Altar
La banda ofreció una descarga sólida desde el punto de vista instrumental, con una sección rítmica contundente y un sonido pesado. Sin embargo, las limitaciones vocales volvieron a convertirse en el principal foco de discusión. Hubo momentos donde la intensidad funcionó razonablemente bien, pero también otros en los que el rendimiento quedó claramente por debajo de lo esperado para una banda con semejante trayectoria. Aun así, el público más fiel disfrutó de una actuación que mantuvo intacto el espíritu del death metal más clásico.
Architects – Mainstage 2
Architects llegaban a Hellfest 2026 convertidos en uno de los nombres más importantes del metal moderno. La explanada frente al escenario presentaba una afluencia espectacular pese al cansancio acumulado tras cuatro días de festival y a las altas temperaturas que nos habían castigado durante todo el fin de semana.
La banda abrió con una combinación demoledora de material reciente y clásicos modernos. "Seeing Red" y "Whiplash" desataron los primeros circle pits masivos, mientras "Blackhole" y "Curse" confirmaban el excelente momento creativo que atraviesa el grupo.
Sin embargo, el concierto comenzó a verse condicionado por problemas de seguridad en la zona central del público. La enorme concentración de asistentes, unida al constante flujo de crowdsurfers, obligó a intervenir repetidamente al personal de seguridad. Sam Carter, quien no estuvo en su mejor momento vocal, tuvo que detener momentáneamente algunas canciones para pedir espacio y permitir la asistencia de varios aficionados que se encontraban en dificultades cerca de las primeras filas. Carter insistió en la importancia de cuidar a quienes tenían alrededor antes de retomar el concierto.
"Deep Fake", "Impermanence" y "Everything Ends" conectaron con los seguidores de la etapa más reciente, mientras que "Doomsday" provocó uno de los momentos más emotivos de toda la noche. El recuerdo permanente de Tom Searle sigue sobrevolando cada interpretación de esta canción, convertida ya en uno de los grandes himnos del metal contemporáneo.
Finalizaron como no podía ser de otra manera con la genial "Animals" dejándonos a todos agotados pero felices.
Marduk – Temple
Los suecos desplegaron una auténtica ofensiva de black metal caracterizada por la velocidad, la violencia y una intensidad prácticamente ininterrumpida.
No hubo espacio para la contemplación. Cada canción golpeaba con una fuerza demoledora mientras la banda mantenía una precisión admirable pese a las velocidades extremas que maneja habitualmente.
Una actuación destinada principalmente a los seguidores más fieles del género, pero ejecutada con una autoridad incontestable.
Napalm Death – Altar
Más de cuarenta años después de su formación, Napalm Death sigue sonando tan peligroso como siempre. La banda británica volvió a ofrecer una lección magistral de grindcore, mezclando velocidad, actitud punk y una energía que parece inmune al paso del tiempo.
Barney Greenway se movió por el escenario como si todavía estuviera en los años noventa, liderando una actuación tan caótica como perfectamente controlada. Sin embargo unas 5 canciones antes de terminar, la banda tuvo que interrumpir brevemente el show ya que uno de sus guitarristas abandonó el escenario debido a que no se encontraba bien. Al cabo de unos minutos volvieron todos para tocar los 2 últimos temas, hecho que el público ovacionó.
The Offspring – Mainstage 1
El cierre del festival quedó en manos de una banda que entiende perfectamente cómo convertir un concierto multitudinario en una celebración colectiva. The Offspring reunió a decenas de miles de personas frente al Mainstage 1 y ofreció exactamente lo que la ocasión requería: una sucesión casi inagotable de himnos, entre los que destacaron: “Come Out and Play”, “All I Want”, “Why Don’t You Get a Job?” y “Pretty Fly (for a White Guy)”.
Dexter Holland y Noodles mantuvieron el control absoluto del espectáculo mientras el público coreaba prácticamente cada canción.
Como cierre de Hellfest, resultó difícil imaginar una opción más efectiva: festivo, emocionante y cargado de canciones que varias generaciones llevan décadas haciendo suyas.
Y así terminó Hellfest 2026, una edición que será recordada tanto por la calidad de su cartel como por una canícula histórica que puso a prueba la resistencia de todos los que allí se encontraban, tanto asistentes como bandas y trabajadores. Durante todo el fin de semana el calor fue una presencia constante, pero el domingo alcanzó niveles extremos, con temperaturas cercanas a los 40 grados que obligaron a la organización y a las autoridades locales a adoptar medidas excepcionales para garantizar la seguridad del público.
La jornada de clausura estuvo marcada por continuos avisos a través de las pantallas gigantes, llamamientos a la hidratación y largas colas en los puntos de agua. El riesgo de golpes de calor era real y visible en cada rincón del recinto. Ante la alerta roja decretada en la región, la venta de alcohol fuerte quedó suspendida durante el domingo y el consumo de cerveza fue limitado a vasos de 25 centilitros, una decisión inédita que generó debate entre los asistentes pero que reflejó la gravedad de la situación meteorológica. También quedaron suspendidos los fuegos artificiales de cierre de festival.
Sin embargo, ni el sol abrasador ni las restricciones consiguieron apagar el espíritu del festival. Entre las llamas de Behemoth, los himnos de Helloween, la contundencia de Architects, la fiesta de Limp Bizkit o el cierre generacional de The Offspring, Hellfest volvió a demostrar por qué sigue siendo la referencia absoluta de los festivales de metal en Europa. Cuatro días de música, polvo, sudor y camaradería que tuvieron como símbolo de bienvenida la estatua de Ozzy Osbourne y como banda sonora decenas de conciertos memorables.
Cuando las últimas luces se apagaron sobre Clisson, quedó la sensación de haber sobrevivido a una edición verdaderamente infernal en todos los sentidos de la palabra. Porque si alguna vez el nombre Hellfest estuvo plenamente justificado, fue precisamente en este tórrido y agotador verano de 2026.
Mejor banda jueves: Feuerschwanz
Mejor banda viernes: TesseracT
Mejor banda sábado: Lionheart / Gaerea
Mejor banda domingo: Architects
Mejor novedad: TesseracT
Mejor banda festival: Feuerschwanz / Lionheart


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