HELLFEST 2026. Crónica del Sábado
Texto: Marijo Luna, Leo Luna
Fotos: Iñigo Malvido
Severe Torture – Altar
Si alguien buscaba brutalidad pura, la respuesta estaba en el escenario Altar con Severe Torture. Los neerlandeses ofrecieron una actuación tan directa como efectiva. Canciones como "Fisting the Sockets", "Butchery of the Soul" o "Feasting on Blood" transformaron la explanada en un auténtico campo de batalla. Sin concesiones melódicas ni elementos superfluos, el grupo apostó por una intensidad permanente que apenas dio respiro al público. Una actuación destinada a satisfacer a los seguidores más fieles del death metal tradicional.
Gaerea – Temple
Había mucha expectación alrededor de Gaerea y, vistos los resultados, queda claro que los portugueses ya han dejado de ser una promesa para convertirse en una de las realidades más sólidas del black metal contemporáneo.
Desde su aparición sobre el escenario, ocultando sus rostros tras la ya característica estética que acompaña a la banda, el ambiente cambió por completo. Uno de los aspectos más destacados fue la intensidad física de la interpretación. Alpha vivió cada tema al límite, retorciéndose sobre el escenario y transmitiendo una sensación de sufrimiento y desesperación absolutamente creíble.
Desde la apertura con "LBRNTH" quedó claro que el concierto iba a ser una experiencia inmersiva. La densidad sonora de "Nomad" y "Phoenix" fue envolviendo al público mientras la banda desplegaba esa mezcla de desesperación y belleza que se ha convertido en su sello de identidad. "Submerged" y "Luminary" mantuvieron la intensidad en niveles altísimos, demostrando que el nuevo material funciona incluso mejor sobre un escenario que en estudio.
Cuando sonaron los primeros compases de "Hope Shatters" el público respondió con una intensidad poco habitual para una actuación de media tarde. Terminaron con la monumental "Wilted Flower".
En una edición repleta de grandes nombres dentro del metal extremo, Gaerea firmó uno de los conciertos más intensos, emocionales y artísticamente completos de todo el fin de semana. Una actuación de esas que probablemente aparezca en muchas listas personales cuando llegue el momento de recordar lo mejor de este Hellfest.
Cro-Mags – Warzone
Hardcore neoyorquino sin filtros. Cro-Mags no necesitó más que actitud y canciones para provocar una reacción inmediata entre los asistentes que no parecían sufrir el intenso calor. Vieja escuela funcionando a pleno rendimiento.
Septicflesh – Altar
Monumentales. Los griegos transformaron Altar en una catedral oscura gracias a una actuación tan poderosa como cinematográfica. Una de las mejores propuestas extremas del sábado.
Carcass – Altar
La experiencia siempre marca diferencias. Carcass ofreció una exhibición de death metal clásico ejecutado con una naturalidad insultante. Jeff Walker mantuvo el control absoluto de un concierto impecable.
Lionheart – Warzone
Si Gaerea representó la introspección y la carga emocional, Lionheart fue exactamente lo contrario: una descarga de rabia directa al mentón. La Warzone, tradicional refugio para los seguidores del hardcore más combativo, encontró en los californianos uno de los conciertos más explosivos de toda la jornada.
Desde los primeros compases quedó claro que aquello no iba a ser una actuación para contemplar con los brazos cruzados. El público respondió de inmediato con una sucesión constante de circle pits, wall of deaths y empujones que transformaron la explanada en una auténtica zona de conflicto.
Rob Watson ejerció como un líder nato, manteniendo un contacto permanente con los asistentes. “Valley of Death", "Welcome to the West Coast" y "Hail Mary" desataron circle pits incesantes bajo un sol criminal. Hardcore directo, sin concesiones y perfectamente adaptado a la filosofía del escenario que dejó a los asistentes completamente exhaustos.
Limp Bizkit – Mainstage 1
Uno de los conciertos más multitudinarios y comentados del festival.
"Break Stuff" fue posiblemente uno de los momentos más explosivos de todo el festival, mientras "Rollin’" y "My Way" demostraron que el nu metal sigue despertando una nostalgia imbatible. Fred Durst supo manejar a una multitud entregada desde el primer minuto.
Behemoth – Mainstage 2
Los polacos han perfeccionado hasta tal punto su propuesta que cada actuación parece una producción diseñada al milímetro.
La entrada de la banda entre humo, fuego y una iluminación cuidadosamente calculada marcó el inicio de una de las grandes actuaciones del festival. "Ora Pro Nobis Lucifer" desató inmediatamente la locura, mientras "Blow Your Trumpets Gabriel" y "Conquer All" confirmaban que el grupo atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera sobre los escenarios.
Nergal volvió a ejercer de maestro de ceremonias absoluto, dominando cada segundo del espectáculo y guiando a una audiencia completamente entregada. El impacto visual alcanzó su punto máximo durante "The Satanist" y la monumental interpretación de "O Father O Satan O Sun!", que convirtió el escenario en una auténtica liturgia de fuego y oscuridad.
En una edición marcada por el calor extremo, las llamaradas del espectáculo parecían añadir varios grados más a una noche ya de por sí sofocante. Aun así, pocos abandonaron su posición antes del final. Behemoth volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los mayores referentes del metal extremo mundial.


Publicar comentario